Etiquetas verduras

NIÑO QUE COME NO ENFERMARA 0

may27
NIÑO QUE COME NO ENFERMARA

Cómo empieza todo

¿Para qué sirve comer?

Dios, solía decir mi madre, podría habernos hecho de forma que no necesitásemos comer. Enfrentado cada día con el eterno dilema del ama de casa, , tengo que darle toda la razón.

Es una lata, es verdad. Pero estamos hechos así: necesitamos comer. ¿Se ha preguntado alguna vez para qué?
Sin entrar en complejidades filosóficas, podríamos decir que la comida tiene tres funciones principales: comemos para mantenernos con vida, para crecer (o engordar) y para movernos.

Leer más sobre »

Sugerencias para ayudarlo a consumir verduras 0

ene31
Sugerencias para ayudarlo a consumir verduras

frutas* Compre verduras frescas de estación. Cuestan menos y probablemente tengan el mejor sabor.
* Guarde verduras congeladas para cocinar en forma rápida y práctica en el microondas.
* Compre verduras que sean fáciles de preparar. Elija bolsas de verduras verdes, zanahorias mini o tomates cherry pre-lavados para preparar una ensalada en minutos. Compre bolsas de esas zanahorias mini o ramas de apio para comer bocadillos rápidos.
* Utilice un horno a microondas para “cocinar” verduras rápidamente. Las papas blancas, batatas o camotes pueden hornearse rápidamente de esa forma.
* Varíe sus opciones de verduras para que las comidas sigan siendo interesantes.
* Pruebe las verduras crocantes, crudas o suavemente cocinadas al vapor. Leer más sobre »

El FENG SHUI 0

may18
El FENG SHUI

El término Feng Shui surge de la conjunción de dos ideogramas chinos que significan "viento" y "agua", dos conceptos que para las tradiciones de la anti­güedad se relacionaban con el flujo y la circulación de la energía vital.  

EL OBJETIVO

El Feng Shui es un arte utilizado actualmente para alcanzar la armonización de las energías en las casas y los lugares de trabajo, basado en principios milenarios de la sabiduría china. Mediante este arte, nos es posible conocer cuál es la perfecta ubicación para edificar una casa, el lu­gar ideal para colocar cada uno de los muebles, co­mo así también la forma de revertir las energías adversas que puedan afectarnos. El Feng Shui estudia la relación del hombre con la naturaleza y brinda la oportunidad de vivir de acuerdo con los principios que la rigen, y de esta manera, aprovechar esas energías que fluyen por todas partes y pueden influir en nuestro bienestar general. Para indicar las reglas y principios para que cada edificación se convierta en un lugar ideal, el Feng Shui analiza:
• La orientación • El diseño                                            …del lugar donde vivimos • La decoración   ESTO NO ES FENG SHUI El arte del Feng Shui no debe confundirse ni con la magia, ni con la fantasía, ni con la mera determinación de cómo acomodar los muebles de una casa. Sus principios se basan en conocimientos antiquísimos que se nutrieron de la tradición, el budismo, el Tao, el Libro de las Mutaciones (o I Ching) y la astrología china. De esta forma, hace miles de años, y contando con elementos que hoy resultan muy rudimentarios, los chinos pudieron descubrir cómo circulaban los vientos a través de la observación del humo de las velas, por ejemplo. Actualmente, tomando aportes de algunas de las ciencias modernas, el Feng Shui se ha enriquecido y adaptado a los tiempos que corren, y se ocupa de ofrecer en cada caso la solución más próxima a nuestras posibilidades. De nada serviría una disciplina que nos ofreciera como única respuesta a nuestros problemas dejar nuestra casa, comprando o alquilando una nueva.
De lo que se trata es de aplicar los principios y seguir las reglas que hagan que cada caso se solucione con el menor esfuerzo posible. Quienes desconocen si la casa que habitan o el lugar donde trabajan tiene un Feng Shui positivo o un Feng Shui negativo, luego de leer este libro estarán en situación de "diagnosticar" el Feng Shui de su casa, habitación u oficina y poner en práctica todo lo necesario para armonizar, sanar o equilibrar sus espacios inmediatos para que sean reflejo de sus vidas y sus aspiraciones.   La aplicación del Feng Shui en la actualidad   El arte del Feng Shui comenzó en China hace mi­les de años como una forma de crear lugares sagra­dos que cumplieran con todos los principios nece­sarios para la paz del alma y la armonía del cuerpo y la mente. Muchos años después estos conocimientos co­mienzan a transmitirse en Occidente y surgen las prácticas y técnicas de Feng Shui que se conocen y aplican hoy en día.
Actualmente el Feng Shui une a la sabiduría he­redada de la antigüedad oriental (fundamentalmen­te china) los aportes de ciencias modernas como la psicología, la geofísica, el desarrollo ambiental, la ecología, etc., como así también, toma elementos de disciplinas artísticas como la plástica y la músi­ca.
En un principio, se buscaba el lugar ideal para ubicar los templos, tumbas y palacios; y a partir de este hallazgo se diseñaba el resto de los elementos para alcanzar que esa morada estuviera en perfecto orden con las fuerzas de la naturaleza. Cuando este arte milenario se hace conocer en occidente por medio de maestros orientales que lo habían heredado de sus ancestros, debió ser adap­tado a los cambios tanto temporales como de lugar: un arte que surgió hace más de 3000 años, en zo­nas de campiña, no podía aplicarse tal cual en ciu­dades altamente pobladas.
A modo de ejemplo podemos decir que las casas, así como también los ambientes de trabajo que ha­bitamos hoy en día, están rodeados de otros muchos lugares (cada uno con su Feng Shui) y de las miles de personas que habitan en ellos.

 

Los dos aspectos del Feng Shui

  El Feng Shui tiene un fundamento místico que se traduce en una serie de reglas prácticas. Estas reglas son aplicables, como ya hemos di­cho, a la orientación, el diseño y la decoración de los ambientes en los que se vive y en los que se tra­baja.
Principios básicos del Feng Shui  

El Chi y el Sha

El Chi y el Sha son dos fuerzas opuestas que cir­culan en todo el espacio terrestre. El Chi es una fuerza vital y natural que surge de la combinación de los elementos de la naturaleza y que circula por todos y cada uno de los espacios de una casa. Cada habitación y cada rincón de nuestros hoga­res y lugares de trabajo está atravesado y recorrido por esta fuerza energética que permite que poda­mos vivir. El Chi, o aliento vital, circula por una casa como lo hace la energía a lo largo de nuestro cuerpo. Así como puede estar bloqueado el fluir energético dentro de nuestro cuerpo, puede estarlo dentro de nuestro hogar o nuestro lugar de trabajo. Ahora bien, el Chi debe poder circular y despla­zarse en forma libre y espontánea en cada espacio habitacional. Cuando el Chi, por la razón que fuere, no puede circular debidamente se suceden los problemas energéticos que afectan en forma directa a los habi­tantes de la misma y que se manifiestan como decaimiento, falta de determinación, irritabilidad, etc. Todo lo que encontramos en la naturaleza, ne­cesita de esta fuerza vital (el Chi) para poder vivir. Al Chi, que los chinos definen como el "aliento de vida", se opone otra fuerza llamada Sha. El Sha actúa en forma nociva para los ambientes y repercute directamente en las personas que los ha­bitan y los frecuentan. Cuando en una casa o en una habitación hay cir­culación de Sha, es necesario hacer algo para con­trarrestarla, y que la fuerza positiva y benéfica que produce la armonía (el Chi) pueda circular debida­mente. Un ejemplo de circulación del Sha es el siguien­te: cuando en los cuartos de baño se colocan los ca­lefones sobre los espacios de las bañeras, se con­centran en alto grado dos fuerzas surgidas de ele­mentos opuestos (el agua y el fuego) y así se produ­ce el negativo Sha. En un caso como éste lo que debe hacerse es sa­car el calefón de ese ambiente y colocarlo en un lu­gar en el que exista la aireación y ventilación nece­sarias (es bueno aclarar que no está permitido por los organismos de control competentes que un cale­fón se instale en un cuarto de baño). Los maestros de la China milenaria a través del humo de velas y del incienso, pudieron observar la benéfica labor de las corrientes de aire para ase­gurar la libre circulación de la energía vital. También suele hablarse de dos clases de Chi: el sano, que circula libremente; y el enfermo, que se produce por una mala circulación de esta fuerza, que al estancarse se transforma en Sha. Entonces, cuando en un ambiente se acumula la energía y por distintas razones no puede fluir libre­mente la fuerza vital, ésta se enrarece y se distorsio­na pasando a ser negativa y dañina. Algunas de las frases que ejemplifican esta situa­ción son las siguientes: "El aire está viciado"; "Siento que este lugar se me viene encima"; "Es como si acá adentro faltara el aire". Una de las causas de la mala distribución o de acumulación de Chi en un ambiente es que en éste haya espacios escondidos (recovecos) o que sea muy "encerrado" (con ventanas o con puerta pe­queña), o que tenga forma de "L".

Un espejo -que refleje la zona de mayor circu­lación de aire-, una planta o un recipiente con agua en este sector pueden ser útiles para contra­rrestar los efectos nocivos que produce el Chi en­fermo que se acumula. Otras causas de mala distribución de energía pueden ser: -          Las habitaciones con exceso de muebles o adornos. -          Los ambientes con muchos electrodomésticos (televisor, ventiladores, equipos de música, compu­tadora, etc.).   UN CONSEJO PARA LAS PAREJAS No conviene para nada discutir en la habitación matrimonial (éste debe ser el lugar para el descan­so compartido y para los encuentros amorosos). Cuando sea necesario tocar algún tema conflictivo, se recomienda buscar otro lugar de la casa y, si es­to no es posible, hacerlo en un espacio "neutral", (por ejemplo, un bar o un lugar abierto como una plaza).   EL YIN Y EL YANG   Estas dos fuerzas simbolizan -para la cultura oriental- el principio de la dualidad, presente en to­dos los elementos de la naturaleza. La armonía surge del equilibrio de estas dos fuer­zas que se oponen y se complementan. Es importante que tengamos en cuenta que cuan­do hablamos de equilibrio no decimos que debe ha­ber igual cantidad de una fuerza co­mo de la otra, sino de armonía ener­gética. Un elemento puede tener mayor cantidad de fuerza yin o yang, pero se equilibra con otro que le da lo que compensa esa carencia. Para los chinos, el yin es la fuerza que represen­ta la oscuridad, la pasividad, la quietud; y por otro lado, el yang representa la claridad (luminosidad), la actividad y el movimiento. El yin se relaciona con lo femenino, y su opues­to, el yang, con lo masculino. En la esfera celeste, la Luna se relaciona con el yin y el Sol, con el yang. En el cuadro de la página siguiente podemos ver la comparación ente estas dos fuerzas opuestas y complementarias.  

YIN   YANG  
Femenino   Masculino  
Día   Noche  
Oscuro   Claro  
Pasivo   Activo  
Quietud   Movimiento  
Paz   Guerra  
Madre   Padre  

  En el equilibrio y la perfección de la naturaleza, a cada fuerza le corresponde otra opuesta que la complementa.   EL EQUILIBRIO DEL YIN Y EL YANG EN LA PAREJA: Para las tradiciones basadas en esta concepción, el equilibrio en una pareja se alcanza cuando en cada individuo se ha logrado contrarrestar los elementos yin y yang, que de este modo se ponen al servicio de la felicidad de la pareja y de cada uno de sus integrantes. Para que esto sea posible, en la mujer deben desarrollarse y acrecentarse los elementos yin y, por otro lado, suavizarse o reencauzarse los elementos yang. En el hombre debe suceder lo opuesto; y en ambas partes debe darse la complementariedad que lleve al equilibrio. De esta forma, la armonía de las fuerzas que cada uno pone en la pareja hacen a la felicidad y la plenitud de vida de sus integrantes.   EL EQUILIBRIO Y LA COMPLEMENTA­RIEDAD DE LAS FUERZAS OPUESTAS Ya hemos visto que en la naturaleza toda fuerza tiene su opuesta, y que ambas se complementan y se equilibran mutuamente. Cuando estos principios básicos se aplican al ar­te del Feng Shui, se dice que la armonía en un ho­gar o en un ambiente de trabajo es la resultante del equilibrio perfecto de todas las fuerzas de la natura­leza (no olvidemos que una de las formas de definir a esta disciplina milenaria es "el arte que permite que el hombre pueda vivir en armonía con la natu­raleza y con sus semejantes"). Para que se logre el equilibrio es necesario que ambas fuerzas habiten el hogar, pues así como el exceso de una fuerza rompe la armonía, también lo hace su ausencia. Los elementos yin son tan importantes como los elementos yang, y viceversa. Tal como el Chi propicia la vida, la buena salud, la felicidad, la prosperidad y la fortuna, el Sha no puede estar ausente en una casa y lo que debe hacerse para que no sea dañino es reencauzarlo, es decir, hacer que circule hacia afuera y pueda en el exterior equilibrarse con las restantes fuerzas. No debemos olvidar que en la naturaleza siem­pre hay armonía y equilibrio, y que lo que rompe esa armonía y ese equilibrio es la acción equivoca­da del hombre. . . . Cuando en una casa se rompen esos principios naturales se pierde el equilibrio y surgen los problemas que se intentan solucionar aplicando las reglas y las técnicas del Feng Shui. Saber elegir el lugar propicio, en el momento debido; la alimentación correcta con las direcciones del Universo, combinando el uso eficiente de los objetos con la reverencia mística, es armonía…, es paz…, es Feng Shui.