Artículo escrito:

  • el 22.12.2008
  • a las 12:00 AM
  • por josealonso

Técnica de acupuntura 0

dic22

acupunturaEl paciente no deberá estar en ayunas ni haber comido en exceso, ni agitado ni fatigado; ni transpirar en abundancia ni estar excesivamente frío, ni fiebre, ni en estados de debilidad extrema ni en grandes plétoras.

Los pacientes angustiados deberán ser tranquilizados antes de iniciarla sesión de acupuntura.

Las mujeres no se tratarán durante las reglas.

La posición más conveniente es la acostada y es la que se adoptará en la primera sesión, para el paciente que se trata por primera vez. Pero según los puntos que vayamos a utilizar, la posición variará: boca arriba, boca abajo, de costado…. En sesiones posteriores, hay puntos que pueden hacerse en posición sentado. La posición de pie puede ser útil, como en ciertas lumbalgias.

En todos los casos, el paciente debe estar cómodo, distendido.

Sentado o de pie hay que prever la posibilidad de una lipotimia, no muy frecuente pero posible. Es simplemente una reacción neurovegetativa y se asocia habitualmente a unos buenos resultados terapéuticos.

Técnica de las agujas
La aguja está formada por un hilo metálico más o menos flexible y un mango destinado a manejar y dirigir la aguja. Cualquiera sea el material usado, las medidas de las agujas oscilan entre 3 y 10 cm. de largo y un diámetro que va de 1 a 5 décimas de milímetro.

Las agujas son de acero inoxidable. Son baratas, su introducción no despierta casi dolor y con ellas podemos hacer todas las maniobras de tonificación y sedación.

Las agujas chinas son de acero inoxidable, como las japonesas y coreanas, pero su mango está formado por una envoltura de hilo de cobre muy fino que cubre parte del hilo de acero. Esta unión de dos metales diferentes transformaría a esta aguja en un par termoeléctrico.

Las agujas deben ser estériles. La piel deberá humedecerse con alcohol.

Los diferentes estilos de la Acupuntura
Para cualquier medicina el objeto terapéutico debiera ser tratar el enfermo, no la enfermedad, la totalidad y no el síntoma o el síndrome.

En acupuntura, el objeto sería restablecer el equilibrio de la energía.

Este ideal choca en la práctica con diversos obstáculos. Pocas veces tenemos ocasión de atacar la enfermedad en su fase preclínica, latente. El paciente se presenta con un cuadro más que completo, con una evolución clínica prolongada, con síntomas propios y otros agregados. Un exacto enfoque energético desde el primer momento es prácticamente imposible.

De ahí que sea imprescindible conocer una etapa previa, una acupuntura elemental pero utilísima: la acupuntura local y la acupuntura sintomática.

Acupuntura local:

Es usada principalmente en los casos de dolores y consiste en aplicar agujas en los puntos donde la presión del dedo despierta dolor. No se debe aplicar demasiadas agujas y hacerlo solamente en el punto máximo de dolor, ó punto centro del dolor. Esta forma de aplicar la acupuntura se utiliza normalmente como un complemento de toda sesión de acupuntura, especialmente cuando hay dolores o manifestaciones localizadas en órganos o regiones. No debemos mirar despectivamente el uso de agujas locales.

Sin embargo el uso indiscriminado de los puntos locales exclusivamente pueden muchas veces agravar un dolor en lugar de mejorarlo. Esas zonas dolorosas se tratan mejor con puntos a distancia: puntos de comando del o de los meridianos que pasan por la zona.

Acupuntura sintomática:

Los puntos de los meridianos presentan una sintomatología más o menos rica, siendo éstos los síntomas que pueden curar o aliviar cuando dichos puntos son estimulados.

Muchas veces el simple uso juicioso de algunos puntos, de acuerdo con la sintomatología, es suficiente para curar muchas afecciones de evolución crónica. En la práctica esto es posible y ocurre, en realidad. Pero la indicación del punto no siempre está dada por sus síntomas sino por su acción sobre la circulación de energía.

Aunque el criterio sintomático no constituye un ideal en acupuntura, es una etapa casi obligada del aprendizaje, dadas las dificultades que comporta muchas veces el diagnóstico por los pulsos.

Los puntos sintomáticos no son siempre puntos locales. Se trata a veces de puntos muy importantes que regulan la circulación de energía.

La sesión de acupuntura:
El orden que seguiremos para insertar las distintas agujas puede variar según tratemos un cuadro general ó un solo síntoma.

La punción se hará siempre en forma bilateral para los puntos bilaterales, excepto en ciertos casos que se indican en la guía terapéutica.

En las afecciones unilaterales se comienza en el lado opuesto de la afección.

En casos localizados se comienza con los puntos locales y se sigue con los puntos a distancia (aunque no siempre es así).

Cuando los puntos estén situados en el tronco, en zonas anteriores y posteriores, pueden utilizarse en una sesión unos y dejar los otros para la sesión siguiente.

No se debe usar un número excesivo de agujas pues las reacciones pueden ser intensas, especialmente en pacientes sensibles, agravando los síntomas y a veces creando síntomas nuevos: cansancio, cefalea, somnolencia… La reacción es producida por un estímulo excesivo por un exceso de tiempo o un exceso de agujas o por una combinación de agujas desacertada. No se debe pasar de unas 10 o 12 agujas hasta conocer la reactividad del paciente.

Se debe advertir al paciente de las posibles reacciones inmediatas y tardías.

El número de sesiones será de una a tres veces por semana en las afecciones agudas y en las crónicas una vez a la semana, pasando a una sesión cada 15 días en cuanto se produzca una mejoría más o menos estable. En las afecciones crónicas no más de una vez por semana, y en cuanto se afirme la mejoría una vez cada 15 días.

El número de sesiones por tratamiento habitualmente es de 10 a 15. En algunos casos, sobre todo los crónicos, puede ser necesario tratar en varias tandas de sesiones, dando un descanso entre una y otra tanda de 4 semanas al menos.

tomado de http://www.acupunturachina.es

Debes estar identificado para poder opinar.

Artículo escrito:

  • el 22.12.2008
  • a las 12:00 AM
  • por josealonso

Técnica de acupuntura 0

acupunturaEl paciente no deberá estar en ayunas ni haber comido en exceso, ni agitado ni fatigado; ni transpirar en abundancia ni estar excesivamente frío, ni fiebre, ni en estados de debilidad extrema ni en grandes plétoras.

Los pacientes angustiados deberán ser tranquilizados antes de iniciarla sesión de acupuntura.

Las mujeres no se tratarán durante las reglas.

La posición más conveniente es la acostada y es la que se adoptará en la primera sesión, para el paciente que se trata por primera vez. Pero según los puntos que vayamos a utilizar, la posición variará: boca arriba, boca abajo, de costado…. En sesiones posteriores, hay puntos que pueden hacerse en posición sentado. La posición de pie puede ser útil, como en ciertas lumbalgias.

En todos los casos, el paciente debe estar cómodo, distendido.

Sentado o de pie hay que prever la posibilidad de una lipotimia, no muy frecuente pero posible. Es simplemente una reacción neurovegetativa y se asocia habitualmente a unos buenos resultados terapéuticos.

Técnica de las agujas
La aguja está formada por un hilo metálico más o menos flexible y un mango destinado a manejar y dirigir la aguja. Cualquiera sea el material usado, las medidas de las agujas oscilan entre 3 y 10 cm. de largo y un diámetro que va de 1 a 5 décimas de milímetro.

Las agujas son de acero inoxidable. Son baratas, su introducción no despierta casi dolor y con ellas podemos hacer todas las maniobras de tonificación y sedación.

Las agujas chinas son de acero inoxidable, como las japonesas y coreanas, pero su mango está formado por una envoltura de hilo de cobre muy fino que cubre parte del hilo de acero. Esta unión de dos metales diferentes transformaría a esta aguja en un par termoeléctrico.

Las agujas deben ser estériles. La piel deberá humedecerse con alcohol.

Los diferentes estilos de la Acupuntura
Para cualquier medicina el objeto terapéutico debiera ser tratar el enfermo, no la enfermedad, la totalidad y no el síntoma o el síndrome.

En acupuntura, el objeto sería restablecer el equilibrio de la energía.

Este ideal choca en la práctica con diversos obstáculos. Pocas veces tenemos ocasión de atacar la enfermedad en su fase preclínica, latente. El paciente se presenta con un cuadro más que completo, con una evolución clínica prolongada, con síntomas propios y otros agregados. Un exacto enfoque energético desde el primer momento es prácticamente imposible.

De ahí que sea imprescindible conocer una etapa previa, una acupuntura elemental pero utilísima: la acupuntura local y la acupuntura sintomática.

Acupuntura local:

Es usada principalmente en los casos de dolores y consiste en aplicar agujas en los puntos donde la presión del dedo despierta dolor. No se debe aplicar demasiadas agujas y hacerlo solamente en el punto máximo de dolor, ó punto centro del dolor. Esta forma de aplicar la acupuntura se utiliza normalmente como un complemento de toda sesión de acupuntura, especialmente cuando hay dolores o manifestaciones localizadas en órganos o regiones. No debemos mirar despectivamente el uso de agujas locales.

Sin embargo el uso indiscriminado de los puntos locales exclusivamente pueden muchas veces agravar un dolor en lugar de mejorarlo. Esas zonas dolorosas se tratan mejor con puntos a distancia: puntos de comando del o de los meridianos que pasan por la zona.

Acupuntura sintomática:

Los puntos de los meridianos presentan una sintomatología más o menos rica, siendo éstos los síntomas que pueden curar o aliviar cuando dichos puntos son estimulados.

Muchas veces el simple uso juicioso de algunos puntos, de acuerdo con la sintomatología, es suficiente para curar muchas afecciones de evolución crónica. En la práctica esto es posible y ocurre, en realidad. Pero la indicación del punto no siempre está dada por sus síntomas sino por su acción sobre la circulación de energía.

Aunque el criterio sintomático no constituye un ideal en acupuntura, es una etapa casi obligada del aprendizaje, dadas las dificultades que comporta muchas veces el diagnóstico por los pulsos.

Los puntos sintomáticos no son siempre puntos locales. Se trata a veces de puntos muy importantes que regulan la circulación de energía.

La sesión de acupuntura:
El orden que seguiremos para insertar las distintas agujas puede variar según tratemos un cuadro general ó un solo síntoma.

La punción se hará siempre en forma bilateral para los puntos bilaterales, excepto en ciertos casos que se indican en la guía terapéutica.

En las afecciones unilaterales se comienza en el lado opuesto de la afección.

En casos localizados se comienza con los puntos locales y se sigue con los puntos a distancia (aunque no siempre es así).

Cuando los puntos estén situados en el tronco, en zonas anteriores y posteriores, pueden utilizarse en una sesión unos y dejar los otros para la sesión siguiente.

No se debe usar un número excesivo de agujas pues las reacciones pueden ser intensas, especialmente en pacientes sensibles, agravando los síntomas y a veces creando síntomas nuevos: cansancio, cefalea, somnolencia… La reacción es producida por un estímulo excesivo por un exceso de tiempo o un exceso de agujas o por una combinación de agujas desacertada. No se debe pasar de unas 10 o 12 agujas hasta conocer la reactividad del paciente.

Se debe advertir al paciente de las posibles reacciones inmediatas y tardías.

El número de sesiones será de una a tres veces por semana en las afecciones agudas y en las crónicas una vez a la semana, pasando a una sesión cada 15 días en cuanto se produzca una mejoría más o menos estable. En las afecciones crónicas no más de una vez por semana, y en cuanto se afirme la mejoría una vez cada 15 días.

El número de sesiones por tratamiento habitualmente es de 10 a 15. En algunos casos, sobre todo los crónicos, puede ser necesario tratar en varias tandas de sesiones, dando un descanso entre una y otra tanda de 4 semanas al menos.

tomado de http://www.acupunturachina.es

Debes estar identificado para poder opinar.

Artículo escrito:

  • el 22.12.2008
  • a las 12:00 AM
  • por josealonso

Técnica de acupuntura 0

acupunturaEl paciente no deberá estar en ayunas ni haber comido en exceso, ni agitado ni fatigado; ni transpirar en abundancia ni estar excesivamente frío, ni fiebre, ni en estados de debilidad extrema ni en grandes plétoras.

Los pacientes angustiados deberán ser tranquilizados antes de iniciarla sesión de acupuntura.

Las mujeres no se tratarán durante las reglas.

La posición más conveniente es la acostada y es la que se adoptará en la primera sesión, para el paciente que se trata por primera vez. Pero según los puntos que vayamos a utilizar, la posición variará: boca arriba, boca abajo, de costado…. En sesiones posteriores, hay puntos que pueden hacerse en posición sentado. La posición de pie puede ser útil, como en ciertas lumbalgias.

En todos los casos, el paciente debe estar cómodo, distendido.

Sentado o de pie hay que prever la posibilidad de una lipotimia, no muy frecuente pero posible. Es simplemente una reacción neurovegetativa y se asocia habitualmente a unos buenos resultados terapéuticos.

Técnica de las agujas
La aguja está formada por un hilo metálico más o menos flexible y un mango destinado a manejar y dirigir la aguja. Cualquiera sea el material usado, las medidas de las agujas oscilan entre 3 y 10 cm. de largo y un diámetro que va de 1 a 5 décimas de milímetro.

Las agujas son de acero inoxidable. Son baratas, su introducción no despierta casi dolor y con ellas podemos hacer todas las maniobras de tonificación y sedación.

Las agujas chinas son de acero inoxidable, como las japonesas y coreanas, pero su mango está formado por una envoltura de hilo de cobre muy fino que cubre parte del hilo de acero. Esta unión de dos metales diferentes transformaría a esta aguja en un par termoeléctrico.

Las agujas deben ser estériles. La piel deberá humedecerse con alcohol.

Los diferentes estilos de la Acupuntura
Para cualquier medicina el objeto terapéutico debiera ser tratar el enfermo, no la enfermedad, la totalidad y no el síntoma o el síndrome.

En acupuntura, el objeto sería restablecer el equilibrio de la energía.

Este ideal choca en la práctica con diversos obstáculos. Pocas veces tenemos ocasión de atacar la enfermedad en su fase preclínica, latente. El paciente se presenta con un cuadro más que completo, con una evolución clínica prolongada, con síntomas propios y otros agregados. Un exacto enfoque energético desde el primer momento es prácticamente imposible.

De ahí que sea imprescindible conocer una etapa previa, una acupuntura elemental pero utilísima: la acupuntura local y la acupuntura sintomática.

Acupuntura local:

Es usada principalmente en los casos de dolores y consiste en aplicar agujas en los puntos donde la presión del dedo despierta dolor. No se debe aplicar demasiadas agujas y hacerlo solamente en el punto máximo de dolor, ó punto centro del dolor. Esta forma de aplicar la acupuntura se utiliza normalmente como un complemento de toda sesión de acupuntura, especialmente cuando hay dolores o manifestaciones localizadas en órganos o regiones. No debemos mirar despectivamente el uso de agujas locales.

Sin embargo el uso indiscriminado de los puntos locales exclusivamente pueden muchas veces agravar un dolor en lugar de mejorarlo. Esas zonas dolorosas se tratan mejor con puntos a distancia: puntos de comando del o de los meridianos que pasan por la zona.

Acupuntura sintomática:

Los puntos de los meridianos presentan una sintomatología más o menos rica, siendo éstos los síntomas que pueden curar o aliviar cuando dichos puntos son estimulados.

Muchas veces el simple uso juicioso de algunos puntos, de acuerdo con la sintomatología, es suficiente para curar muchas afecciones de evolución crónica. En la práctica esto es posible y ocurre, en realidad. Pero la indicación del punto no siempre está dada por sus síntomas sino por su acción sobre la circulación de energía.

Aunque el criterio sintomático no constituye un ideal en acupuntura, es una etapa casi obligada del aprendizaje, dadas las dificultades que comporta muchas veces el diagnóstico por los pulsos.

Los puntos sintomáticos no son siempre puntos locales. Se trata a veces de puntos muy importantes que regulan la circulación de energía.

La sesión de acupuntura:
El orden que seguiremos para insertar las distintas agujas puede variar según tratemos un cuadro general ó un solo síntoma.

La punción se hará siempre en forma bilateral para los puntos bilaterales, excepto en ciertos casos que se indican en la guía terapéutica.

En las afecciones unilaterales se comienza en el lado opuesto de la afección.

En casos localizados se comienza con los puntos locales y se sigue con los puntos a distancia (aunque no siempre es así).

Cuando los puntos estén situados en el tronco, en zonas anteriores y posteriores, pueden utilizarse en una sesión unos y dejar los otros para la sesión siguiente.

No se debe usar un número excesivo de agujas pues las reacciones pueden ser intensas, especialmente en pacientes sensibles, agravando los síntomas y a veces creando síntomas nuevos: cansancio, cefalea, somnolencia… La reacción es producida por un estímulo excesivo por un exceso de tiempo o un exceso de agujas o por una combinación de agujas desacertada. No se debe pasar de unas 10 o 12 agujas hasta conocer la reactividad del paciente.

Se debe advertir al paciente de las posibles reacciones inmediatas y tardías.

El número de sesiones será de una a tres veces por semana en las afecciones agudas y en las crónicas una vez a la semana, pasando a una sesión cada 15 días en cuanto se produzca una mejoría más o menos estable. En las afecciones crónicas no más de una vez por semana, y en cuanto se afirme la mejoría una vez cada 15 días.

El número de sesiones por tratamiento habitualmente es de 10 a 15. En algunos casos, sobre todo los crónicos, puede ser necesario tratar en varias tandas de sesiones, dando un descanso entre una y otra tanda de 4 semanas al menos.

tomado de http://www.acupunturachina.es

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